Recuerdo las lágrimas cayendo por tu rostro cuando dije que nunca te dejaría ir, cuando todas esas sombras casi destruyeron tu
luz, recuerdo que dijiste, “No me dejes aquí a
solas” Pero todo eso está muerto, se ha ido y es
pasado esta noche.
Simplemente cierra tus ojos, el sol se está poniendo. Estarás bien. Nadie puede herirte ahora; ven luz de la mañana, tú y yo estaremos sanos y salvos pero eso sí, no te atrevas a mirar afuera de tu ventana porque cariño todo esta en llamas, pero la guerra se recrudece más alla de nuestra puerta. Así que agárrate a esta nana, incluso cuando haya terminado la música.
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