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14/6/14

Bailando el dulce tango de un nuevo amor.


—Las mariposas en el estómago —suspiró Karou—. Claro. ¿Sabes lo que pienso? Que las mariposas están siempre ahí, en el estómago de todos, en todo momento… 
—¿Como bacterias? 
—No, no como bacterias, como mariposas. Y las de cada uno reaccionan con determinadas personas, a nivel químico, como feromonas, así cuando esas personas se acercan, tus mariposas empiezan a bailar. No pueden evitarlo, es una reacción química.
—Una reacción química. Y eso es romántico.
—Tienes razón. Estúpidas mariposas —inspirada por la idea, Karou sacó su cuaderno de bocetos y empezó a dibujar una representación cómica de unos intestinos y un estómago repletos de mariposas. Su nombre científico podría ser Papilio stomachus

El amor no es un lujo sino un elemento.



-No conozco muchas reglas para regir la vida -había afirmado-. Pero te enseñaré una muy sencilla. No metas en tu cuerpo cosas innecesarias. Nada de venenos ni productos químicos, tampoco gases, tabaco o alcohol, ningún objeto afilado ni agujas prescindibles (drogas o tatuajes) y, por supuesto..., ningún pene innecesario.

-¿Penes innecesarios? -había repetido Karou... -¿Existe alguno que sea necesario?

-Cuando aparezca el adecuado, lo sabrás -añadio- Deja de desperdiciar tu vida, niña. Espera a que llegue el amor.



Hija de humo y hueso


Solo buscaba a Karou.
Con la infinita paciencia de quien a aprendido a vivir con el corazón destrozado, esperó su  regreso.