Delirium
Casi todas las cosas, incluso los mayores
movimientos de la Tierra, tienen su comienzo en algo pequeño. Un terremoto que
destruye una ciudad puede comenzar con un temblor, con un estremecimiento, con
una respiración. La música comienza con una vibración. Las inundaciones que
sacaron de los rincones neumáticos, bolsas de basura y viejos zapatos
malolientes y los llevaron flotando por las calles como trofeos: las
inundaciones que dejaron detrás una fina capa de moho verde y un olor a podrido
que tardó meses en quitarse; esas inundaciones comenzaron con un hilillo de
agua, no más ancho que un dedo, que lamia los muelles.Y Dios creó todo el universo de un átomo no
mayor que un pensamiento.La segunda vez que estalló mi mundo fue
también por una palabra. Una palabra que fue saliendo de mi garganta y llegó
bailando hasta mis labios y brotó antes de que yo pudiera pensar en ello, o
detenerla.La pregunta era:
« ¿Quieres quedar conmigo mañana?».Y la palabra: «Sí».
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