-¿Y eso? ¿no estabas bien allí?
-Sí, muy bien. Pero echaba de menos a la persona de quien estoy enamorado.
-¿tu novia?
-más bien... la tuya.
Te propongo estar contigo para siempre. Durante dos meses te preguntaré varias veces si has cambiado de opinión. Si dentro de sesenta días sigues pensando lo mismo, desapareceré para siempre. Tengo dos meses para enamorarte. ¿que me dices?
No hay comentarios:
Publicar un comentario