Sweet evil: Kaidan
Él era, posiblemente, el único chico en la
tierra digno de ella. Pero estaba acostumbrado a conseguir lo que quería, y por
primera vez, no podía tenerlo y no quería que nadie más lo tuviera. Pensamientos
imposibles me atormentaban. Deseos imposibles. Sueños peligrosos.
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